Iglesia Nacional Presbiteriana
En este episodio meditamos en la octava bienaventuranza del Sermón del Monte: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia”. Jesús concluye las bienaventuranzas recordándonos que vivir conforme a los valores del Reino inevitablemente trae oposición.
Reflexionamos sobre el significado de la persecución cristiana, su causa —ser como Cristo— y por qué no debe sorprendernos. A la luz de la Escritura y de la historia de la Iglesia, entendemos que la persecución puede venir tanto del mundo como de ambientes religiosos.
Finalmente, recordamos la promesa gloriosa: el Reino de los cielos y un gran galardón eterno, razón por la cual Jesús nos llama a gozarnos y alegrarnos aun en medio de la prueba.
El evangelio no es solo para que los incrédulos puedan llegar a Cristo, sino que es para toda la vida, llevándonos a obedecer y caminar en santidad, en dependencia del Espíritu Santo. Necesitamos, entonces, definir claramente el evangelio, si queremos entender su centralidad e impacto en nuestra vida. La proclamación nos ayudará a conocer mejor este evangelio que amamos y predicamos, y cómo se aplica en nuestra vida diaria.
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Dios mediante la reunión se llevará a cabo presencial y en línea, las esperamos
